Consiga un presupuesto Acceso clientes
  • Estamos aquí para ayudarle 24/7
  • Contáctenos
  • Centro de recursos para expatriados

    Principales consejos para evitar ponerse enfermo cuando viaje

    viajar

     

    Si viaja con frecuencia, lo más probable es que ya sepa lo molesto que es caer enfermo durante unas vacaciones o al volver de una escapada rápida. Existen muchas razones por las que es muy frecuente ponerse enfermo cuando se viaja. Por suerte, puede tomar medidas para reducir la probabilidad de ponerse enfermo y mantenerse sano durante el viaje.

     

    Antes del viaje:

    Consulte a su médico o acuda a una clínica

    Las vacunas pueden ser una potente herramienta para ayudarle a combatir los riesgos presentes en su nuevo destino. Asegúrese de investigar con antelación los riesgos sanitarios existentes en el país que visita. La página web CDC Travel Health le proporciona información sanitaria para viajeros. También puede planificar con antelación una visita a su médico o a una clínica antes de iniciar su viaje, para obtener asesoramiento sobre prevención y sobre cualquier vacuna que pueda necesitar, en función del lugar que visite y otros factores.

    Refuerce su sistema inmunitario

    Tomar vitamina C antes de embarcar en el vuelo puede ayudarle a reforzar su inmunidad y protegerlo frente a gérmenes que pueden propagarse fácilmente en los aviones. Practicar una actividad física de forma habitual también puede ayudarle a mejorar su estado de salud general y a mantenerse en forma para combatir las infecciones.

    Lleve consigo un botiquín

    Además de llevar cualquier medicamento que tome regularmente, considere la posibilidad de llevar medicamentos para combatir los síntomas del resfriado y artículos de primeros auxilios. Los repelentes de mosquitos pueden ser también muy importantes si viaja a zonas en las que los mosquitos son portadores de enfermedades graves como la malaria, el dengue y la fiebre amarilla.

     

    Durante el viaje:

    Beba agua filtrada o embotellada

    Una de las fuentes más comunes de problemas alimentarios durante el viaje es el agua potable, incluido el hielo. Aunque por motivos medioambientales se recomienda beber agua del grifo, no siempre puede estar seguro de la pureza del agua en todos los lugares que visita. Muchas zonas carecen de las normas sanitarias a las que está acostumbrado en su país de origen, por ello, es mejor asegurarse y beber agua procedente de botellas cerradas o usar una botella de agua con un filtro incorporado.  También podría ser una buena idea dejar una botella en el lavabo para lavarse los dientes, así como evitar el hielo en las bebidas.

    Tenga cuidado con la comida

    Puede que le guste descubrir cosas nuevas y quiera probar los alimentos exóticos del lugar, pero es importante ser consciente de los riesgos que esto supone. La contaminación de los alimentos es una causa frecuente de la diarrea y otros problemas gastrointestinales del viajero. Si tiene cuidado con lo que come, podría evitar la diarrea, la salmonelosis, el cólera y otras enfermedades. Intente consumir alimentos frescos, bien cocinados o bien calientes. Con respecto a la fruta y las verduras, evite consumir ensaladas que puedan haberse preparado con agua local sin tratar y fruta cruda que no haya pelado usted mismo.

    Lávese las manos

    Lavarse las manos es de suma importancia, ya que durante el viaje se encuentra expuesto a nuevos entornos y a distintas bacterias. Asegúrese de lavarse las manos antes de comer, y de hacerlo de forma regular y cuidadosa. También puede llevar consigo un desinfectante para manos cuando no se tenga acceso a un baño.

     

    Al volver del viaje:

    Asegúrese de descansar bien antes de volver a su rutina diaria. Manténgase hidratado bebiendo mucho líquido. Esté atento a cualquier síntoma y pida asesoramiento médico a un experto en salud de viajes si presenta cualquier síntoma como fiebre, falta de aliento o diarrea al volver de su viaje.

     

    Fuente: Basado en información procedente de SmarterTravel y US News.

    © Cigna 2018

    La información facilitada en el presente artículo solo está disponible con fines informativos y no debe reemplazar el dictamen médico. Le recomendamos que hable con un asesor médico independiente. La información facilitada en el presente artículo no pretende sustituir la atención médica adecuada de un médico. Las referencias a terceras organizaciones o empresas y a sus productos, procesos o servicios no constituyen un aval o garantía de los mismos.

    Más de 95 millones de clientes en todo el mundo usan Cigna. Únase a ellos.

    TOP